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Pacheco de Melo 1827, P.5º

C.A.B.A. | Argentina

La depresión y la dieta

La depresión y la dieta

Quizás desde el conocimiento de la misma existencia de la depresión hace ya miles de años, se busca una correlación de la misma con factores dietéticos, conociéndose así también desde antiguo la relación existente entre apetito y depresión.

Otros trastornos del sistema nervioso han sido correlacionados con la dieta. Desde principios de siglo, por ejemplo se preconizaba una dieta basada en un fuerte consumo de grasas como tratamiento para mejorar la epilepsia.

Muchas veces,las medidas higiénico-dietéticas incluían prohibiciones por ejemplo de sustancias estimulantes o picantes y en otras se indicaba su consumo para mejorar el estado de ánimo.
Una relación de tipo mágica y primitiva se establece a veces entre un alimento sobre todo si posee determinada forma, o proviene de un animal de gran energía, o de una zona de éste a la que se cree dotada de poder.

Así es que aún hoy, se cotiza enormemente en ciertos países el polvo de cuerno de ciervo, y más aún el cuerno de rinoceronte a la que se atribuyen poderes afrodisíacos.

La dieta no estuvo entonces exenta de los «favores» de cuanto charlatán anduviera suelto, recomendandose todo tipo de pociones elíxires, pócimas o «gualichos» para producir determinados efectos sobre el humor o la conducta de otras personas.

También por factores comerciales, o sea el charlatanismo moderno, se ha dotado a ciertos alimentos de presuntos poderes exepcionales ya que, aunque poseyendo a veces ciertas virtudes, de ninguna manera sobrepasan las de cualquier otro alimento natural. Así fué que se han visto las modas de la jalea real,de la lecitina,de los brotes de soja, del extracto de raiz de ginseng,de los lupines etc.

En otros casos , la propaganda se encarga de crear alimentos diabolicos,que son sustituidos por otros que no tienen la temida sustancia.Hoy asistimos al terrible prejuicio contra el colesterol. «Use solo aceite x:» «No tiene colesterol» ¡Como si algún aceite tuviera colesterol! Y allí va el sujeto a comprarse el aceite «sin colesterol» que por supuesto vale el doble que los otros, muy preocupado por su salud mientras se fuma tres atados de cigarrillos por día y permanece sentado la mayor parte del día.

Desde el punto de vista puramente científico, también han sido enormes los esfuerzos por vincular a determinados alimentos, o tipos de dietas,con trastornos nerviosos y ultimamente, con la producción de neurotrasmisores.

Dr. Oscar R. Carrión

Trastornos de aprendizaje y depresión

Trastornos de aprendizaje y depresión

Hablando en nuestra entrega anterior de los prejuicios de la gente ante la consulta psiquiátrica habíamos mencionado la relación existente entre los niños con trastorno de aprendizaje y el problema de la DEPRESION.

Refiriéndonos a los problemas de aprendizaje, los más frecuentes pueden separarse entre tres grandes grupos.

a) el de los niños con escaso nivel intelectual o sea aquellos cuyo nivel de inteligencia es menor que el promedio estadístico esperado para su grupo o población.

b) los niños con problemas socio-emocionales o sea el grupo de niños que debido a un trastorno emocional, por dificultad de relación con sus padres, trastorno de personalidad,carencias afectivas, nivel socio-económico fuertemente carenciado etc,presentan también una dificultad de aprendizaje que puede superarse si se logra corregir el problema original sobre todo en etapas tempranas y

c) el grupo de los trastornos de la lectoescritura, que a su vez podremos dividir en dos subgrupos:

1) los niños con inmadurez neurológica o madurez tardía, que tardan más tiempo que el promedio en desarrollar funciones o destrezas determinadas pero que si se espera y son adecuadamente estimulados corrigen posteriormente el problema.

2) el problema de los niños disléxicos, que como anticipáramos, se trata de niños con problemas en el reconocimiento de los símbolos gráficos, leídos o escritos y que generalmente presentan en forma asociada,problemas de inmadurez cerebral,trastorno de la división interhemisférica cerebral de las funciones,trastornos motrices como torpeza para los movimientos finos y problemas de personalidad sobre todo en la esfera del estado de ánimo.

A éste último grupo nos referiremos en particular.

Como dijimos, se trata de niños con una característica dificultad para la lectura con un nivel de inteligencia ABSOLUTAMENTE NORMAL EN OTRAS AREAS, marcada dificultad para la escritura,con letra deformada plena de errores ortográficos,cambios de letras inversiones en espejo confusiones de forma o sonido entre una y otra letra que a veces transforman la escritura en una jerga ininteligible.
Estos niños, frecuentemente presentan ritmos lentos al electroencefalograma, dificultades de la coordinación visomotriz que se manifiestan en sus test o en torpeza en la realización de complejos movimientos como abrocharse o naturalmente escribir.

Si bien son muchas las causas que pueden dar origen al trastorno, como enfermedades del desarrollo u hormonales, trastornos lesionales cerebrales etc, sin embargo en la mayoría de los casos no aparecen causas francamente determinantes motivo por el cual se denominó al problema durante mucho tiempo como DISFUNCION CEREBRAL MINIMA.

Lo que nos interesa remarcar aquí, es que la mayoría de éstos niños presentan un CUADRO DEPRESIVO ASOCIADO, frecuentemente BIPOLAR y a veces asociado a hipotiroidismo.
Claro que es muy difícil determinar, como en el problema del huevo y la gallina, si el cuadro depresivo es primario o bien se desarrolla secundariamente ante las enormes dificultades del niño para progresar en la escuela.

Piensen Uds. en un niño de INTELIGENCIA NORMAL O A VECES SUPERIOR, que se encuentra imposibilitado de competir con sus compañeros en el área de la lecto-escritura, que será acusado por sus padres de vagancia, de no poner voluntad, de no querer estudiar cuando no incomprendido por sus propios maestros que califican toda su actividad a través de la lecto-escritura sin darse cuenta que el niño puede aprender y desarrollarse perfectamente en otras áreas excepto en lo referente a la lectura.

La historia abunda en ejemplos, jóvenes que llegaron a doctorarse en la universidad sin saber leer ni escribir, a través del sacrificio de sus madres que les leían permanentemente, genios que fueron expulsados de la escuela primaria por su pésima letra y su inhabilidad para leer y que posteriormente asombraron por su capacidad, niños expulsados de escuelas primarias que dirigen centros importantísimos de computación. Pero la mayoría lamentablemente no entra en la historia.


Sólo sus madres, que se dan cuenta de la inteligencia de sus hijos,saben lo que éstos sufren ante el problema, de las fobias que desarrollan,por lo que muchos de ellos terminan con una DEPRESION SECUNDARIA CRONICA la cuya es realmente difícil revertir.

Sin embargo, en otros casos, la DEPRESION es previa o concurrente con la dislexia, pero aunque ésta depresión sea tratada y curada, mejoraran los síntomas del estado de ánimo y la actitud del niño, pero no el problema disléxico que lo único que necesita es COMPRENSION y por supuesto un tratamiento reeducativo especializado.

Si bien, la comprensión del problema por la parte docente ha mejorado muchísimo ,aún queda mucho por recorrer,sobre todo hacer comprender al docente que es necesario estimular el aprendizaje de éstos niños por otros medios, desarrollando su capacidad innata y generalmente excelente para otras tareas que no tengan que ver con la lecto-escritura y evitando la calificación de sus tareas por la calidad de su letra o la fluidez de su lectura.

Pero creo que un ejemplo, aunque algo antiguo, demostrará mas gráficamente el problema de la incomprensión docente.

Recuerdo hace algunos años, a una madre desesperada ante la inminencia de los exámenes de fin de año a que someterían a su hijo, dado su mal rendimiento durante el período escolar ej el área de lecto-escritura.

El niño, astuto e inteligente tenía un problema disléxico realmente grave, su escritura era inentendible y la madre sabía que a pesar de las certificaciones, notas y aclaraciones que habíamos efectuado varias veces a distintos niveles, el niño al ser examinado en forma escrita perdería el grado otra vez.

Se me ocurrió entonces una idea salvadora. Le hablé al médico del pueblo del niño y le pedí, explicando el problema, que le enyesara el brazo derecho. Llegó el día del examen y ante la circunstancia, la maestra, lamentando el «esguince» sufrido por el «pobre chico» no tuvo mas remedio que examinarlo en forma oral resultando el examen aprobado brillantemente.
Si Ud amigo lector, se detiene un momento en pensar en todo lo que este ejemplo verídico significa creo que las palabras estarán de más.

Dr. Oscar R. Carrión

Depresión y sueño

Depresión y sueño

Hemos ya referido insistentemente que la DEPRESION no es una enfermedad del espíritu ni de la instancia psicológica sino que afecta a la totalidad del organismo y que todo paciente depresivo sufre además diversos trastornos francamente objetivables en varias áreas corporales.

Es así que en general presenta PERDIDA DE PESO con anorexia o falta de apetito (en ocasiones puede haber bulimia que es el deseo de comer compulsivamente)

El aspecto sexual se halla casi siempre fuertemente afectado con pérdida del deseo tanto en el hombre como en la mujer.

A las alteraciones de la voluntad y de la ideología que se torna de contenido pobre y depresivo y los trastornos hormonales hay que agregar frecuentes trastornos gastrointestinales, dolores de estómago, crisis de espasmo en vías biliares con vómitos biliosos, constipación (y en algunos casos colon irritable con facilidad por las diarreas).

Los trastornos circulatorios no van en zaga,sobre todo en los casos fóbicos los picos de tensión arterial máxima, en otros crisis de hipotensión (caídas de presión), dolores precordiales.
Si a esto agregamos síntomas respiratorios (angustia respiración suspirosa, sensación de esfuerzo respiratorio) y urinarios como urgencia de orinar,con deseos frecuentes tenemos justificado el porqué del nombre de la ENFERMEDAD DE LAS MIL CARAS dado a la depresión.

Pero si hay un área que SIEMPRE se halla afectada en la ENFERMEDAD DEPRESIVA es el área del SUEÑO.
Sus alteraciones se han transformado recientemente en un verdadero » marcador biológico » o sea que la constancia de las alteraciones del sueño es tan importante en el paciente depresivo que su investigación y hallazgo se trasforman en un METODO DIAGNOSTICO.

O sea que si bien no todas las alteraciones del SUEÑO pertenecen área de la depresión ,SI ocurre lo contrario o sea que NO HAY PACIENTE DEPRESIVO QUE NO TENGA ALTERADO SU MECANISMO DE SUEÑO.
Y es lógico que así sea ya que el mecanismo del sueño depende del normal funcionamiento de diversos neurotrasmisores cuyo metabolismo se halla,como vimos,severamente alterado en la enfermedad depresiva.
ESAS ALTERACIONES, van desde el insomnio típico con la dificultad de conciliar el sueño hasta altas horas de la noche con dificultad para despertar por las mañanas.(retraso de fase del ritmo circadiano) hasta el despertar temprano o despertar nocturno que caracteriza a la depresión endógena.

EN EL PRIMER CASO, más frecuente en el deprimido ansioso o fóbico el paciente no puede conciliar el sueño,a veces hasta altas horas de la noche, pero cuando lo logra, continúa durmiendo hasta bien entrada la mañana cuando no hasta el mediodía.

LOGICAMENTE ESTO PROVOCA la reacción familiar, como si el problema dependiera de la voluntad del paciente. Si es así, ¿por qué el paciente jamás tiene deseos de realizar actividades por la mañana por atractivas que éstas resulten?

POR LA NOCHE en cambio, ensueño no se presenta por más voluntad que ponga el individuo.
La perturbación se halla, como vimos anteriormente en el trastorno que la depresión produce en EL RELOJ BIOLOGICO INTERNO cuya fase SE RETRASA en éstos casos.

OTRO GRUPO DE DEPRESIVOS, los ENDOGENOS UNIPOLARES O BIPOLARES presentan en cambio una alteración diferente.

Apenas apoyan la cabeza en la almohada, suelen dormirse con rapidez, entrando velozmente en un período de sueño llamado REM por que en él se producen rápidos movimientos oculares y muchos fenómenos que explicaremos más adelante en otra nota dedicada al sueño.

EL SUEÑO EN ESE CASO comienza bruscamente, pero también se interrumpe con facilidad, produciéndose despertares frecuentes durante la noche, a veces con total lucidez, deseos de levantarse y trabajar como si se hubieran dormido muchas horas.

En otros casos, es CARACTERISTICO el despertar temprano, de 4 a 6 de la mañana permaneciendo luego el paciente cansado el resto del día.

LO IMPORTANTE ESTA EN CONOCER que cuando una persona cambia su ritmo habitual de sueño ES CASI SEGURO que se está ante la presencia de UN TRASTORNO DEPRESIVO y que FRECUENTEMENTE éste trastorno del sueño es EL PRIMER SINTOMA de un brote depresivo el que tratado con rapidez facilitará su evolución y su pronóstico.

Dr. Oscar R. Carrión

La depresión en el niño

La depresión en el niño

Como la mayor parte de estos casos pueden evitarse, se transforma éste en uno de los principales mecanismos de PREVENCION de la DEPRESION. ¿COMO EVITAR ESTOS PROBLEMAS? Yo tengo que trabajar dicen algunos, mi niño queda con una señora muy buena que lo cuida mucho, incluso el nene le dice mamá.

Si la madre obligatoriamente debe trabajar, el padre, la abuela u alguna persona allegada debe tratar de cubrir ese período de tiempo con afecto y cariño pero ese PERIODO DEBE SER LO MAS CORTO POSIBLE, a lo sumo horas.

De allí la importancia de creación de guarderías en los lugares de trabajo, donde la madre pueda ver y amamantar a su hijo frecuentemente, de las licencias por maternidad en los primeros meses de vida donde no deben separarse madre e hijo, ni aún bajo circunstancias de enfermedad de alguno de ellos.
Cualquiera de ellos que deba ser internado debe contar con la presencia del otro el mayor tiempo posible. Naturalmente que resulta terrible ver a veces padres de niños menores que salen de vacaciones dejando a sus niños al cuidado de otros familiares por largos períodos.

Esa señora, que tan bien cuida del niño, a quién éste lógicamente llama MAMA, un día tiene problemas familiares, se cansa o tiene diferencias económicas y la madre biológica del niño decide cambiar a su «mamá»

El niño sufrirá entonces la separación,cambiará bruscamente su entorno e incluso su conducta pero quedará más VULNERABLE hacia el futuro, aunque otra buena señora con muy buenas intenciones reemplace a la primera.

En el mejor de los casos la «mamá contratada» no cambiará, continuará haciéndose siempre cargo del niño INCLUSO A VECES LOS FINES DE SEMANA. Claro que en ese caso será ella la verdadera MADRE del niño, aquella que posibilitó un normal desarrollo y evolución de éste a lo largo de su infancia,aunque éste llame mamá a su madre biológica.

Cuando el niño entra en los dos años aparecen ya similares posibilidades de desarrollo de trastornos depresivos tanto desde el punto de vista de la ANSIEDAD FOBICA como del de la DEPRESION como síntoma que incluye la tristeza, inhibición, desesperanza.

Se ha visto en éste período la predisposición a accidentes cuando no francas conductas suicidas, tendencia que va en aumento estadísticamente hasta la adolescencia.
Al igual que en el adulto, en el niño o el adolescente la DEPRESION puede aparecer como fenómeno primario, ENDOGENO, o sea debido a predisposiciones genética o hereditarias, pero también aparece la DEPRESION SECUNDARIA sobre todo debido a un trastorno FOBICO PREVIO o también en conjunción con otras enfermedades como el hipotiroidismo, la artritis reumatoidea, diabetes etc.

Frecuentemente la depresión infantil se expresa con tensión e inquietud, tristeza en ocasiones, sentimientos de culpa, sobre todo ideas de no ser querido o aceptado por sus padres, ideas a veces de no ser hijo natural sino adoptivo, problemas de concentración y aprendizaje. En casos fóbicos o con componentes compulsivo-obsesivos puede verse fácilmente en la temática de los estudio por test la aparición de la idea de muerte.

A veces un hecho desencadenante importante como la muerte de un ser querido, de un animalito, una enfermedad pueden descargar el FENOMENO DEPRESIVO. En otras se trata de hechos banales aparentemente sin importancia, pero debido a la predisposición constitucional fóbica y a la vulnerabilidad aparece la DEPRESION SECUNDARIA , tan severa e importante como la otra y que igualmente puede a veces determinar conductas suicidas.

Como señalamos arriba, es importante que si bien la DEPRESION DEL NIÑO puede ser prevenida sobre todo actuando sobre la VULNERABILIDAD, rodeando al niño de afecto y cuidado, evitando las separaciones y abandonos tempranos, en los casos en que igualmente se produzca debe consultarse con PREMURA AL ESPECIALISTA. La común política de «esperar a ver que pasa o esperar que solo se va a pasar»ha ocasionado más de una tragedia cuando no inútiles sufrimientos al niño que pudieron evitarse.

Ante un fenómeno depresivo en un niño el psiquiatra evaluará el aspecto físico del mismo, descartando elementos que sugieran enfermedad hormonal o trastornos metabólicos. Solicitará la colaboración de la psicóloga en el importante paso de evaluar con test la esfera psicológica, midiendo la capacidad intelectual y evaluando los mecanismos proyectivos,el perfil de personalidad y mensurando los elementos depresivos si se hallan presentes.

Evaluará análisis clínicos , Electroencefalograma y todo otro elemento auxiliar de diagnóstico que considere oportuno y necesario.
Estudiará ante todo, a la familia y su entorno y la relación de ésta con el niño.

Si se establece el diagnóstico de depresión, estudiará el tipo y clasificación y la posibilidad importante de intervenir con psicoterapia con el niño y la familia con la colaboración de la psicóloga.
En caso de valorarse la necesidad de medicación, ésta debe ser administrada por el especialista en DOSIS ADECUADAS, tranquilizando a la familia y explicando los problemas que pueden presentarse durante el tratamiento y el riesgo que acarrea el hacerlo mal, sobre todo en dosis inadecuadas o suprimidas sin la consulta especializada.

Se ha visto con frecuencia en el mundo los comunes casos de niños derivados al especialista por otros médicos. Cuando el especialista indica una medicación y su dosis correspondientes, el medico del niño, ante el temor inseguridad y desconocimiento «por las dudas » no dice nada y reduce la dosis a la mitad. El niño va a su casa y luego aparece la abuela que lee el prospecto y ante el temor que le ocasiona indica a la madre bajar la dosis sin decir nada.

Se llega así a ver verdaderos desastres en los resultados terapéuticos que se hubieran evitado siguiendo al pié de la letra los consejos de quién se especializa y dedica enteramente al problema.

Dr. Oscar R. Carrión

Cómo reconocer a un depresivo adolescente

Cómo reconocer a un adolescente depresivo

De las múltiples formas en que la enfermedad depresiva se disfraza para acomodarse en el ser humano, en cada edad adopta características comunes a las otras, pero también diferenciales y especificas de ella misma.

La adolescencia es un difícil periodo de transición entre la infancia y la adultez. A medida que la historia de la humanidad transcurre, el periodo adolescente, o sea el hecho de adolescer de las necesarias condiciones para ser adulto, se extiende mas y más en el tiempo.

En sociedades primitivas, la adolescencia prácticamente no existía y el joven de 13 o 15 anos era considerado ya prácticamente un adulto pues estaba capacitado para la guerra y para procrear.
Con el transcurso de la historia, el aumento de la tradición oral y escrita, de la experiencia humana y el asombroso irrumpir de la información, el periodo de adolescencia, no solo se alarga, en algunos casos hasta casi diez anos, sino que su transitar se complica generando nuevas dificultades y trastornos que le son propios.

Pero, como vimos anteriormente, la enfermedad depresiva no respeta edades, ataque tanto a un viejo como a un lactante si es abandonado por su madre, y por supuesto a un adolescente.
Este periodo de la vida se caracteriza por un aumento especial de la vulnerabilidad, claro que dependerá, como en otros casos, de la constitución genética del individuo y de las defensas que haya adquirido en la infancia, el amor y la seguridad que sus padres hayan volcado sobre èl.

El joven, que se asoma por primera vez a la vida adulta, a la independencia, a la falta de total protección de sus padres puede vivir con sentimientos de angustia o tristeza el tener que abandonar el refugio de la infancia, o en otros casos desear fervientemente llegar a la adultez, signo de independencia y libertad absolutas.

El problema es que esta transición no siempre se lleva a cabo con serenidad ni exenta de sobresaltos. La irrupción del instinto sexual y sus caracteres secundarios. El conflicto generacional que eso produce, el choque con las costumbres de la generación de sus padres, la influencia de los medios de comunicación, expertos en el manejo de opinión y que toman al joven inexperto sometiéndolo fácilmente a sus designios no siempre tan santos.

Normalmente entonces, el adolescente reacciona con sentimientos de omnipotencia y rebeldía, ejercita la nueva libertad, juega con ella le cuesta aceptar las reglas sin explicación, tiende a transgredir las normas. Es altamente sugestionable y manejable, permeable a las influencias del amigo y sobre todo del grupo o clan que integra.

La verdad estará en sus compañeros y no en la palabra de sus padres, para él, anticuados y estúpidos.
Pero todo esto no es gratuito. Produce un buen desgaste energético y el sistema nervioso, cuando no se halla genéticamente predispuesto para resistir tensiones, reacciona a veces con depresión, el metabolismo se altera, la conducta cambia. En otros casos las defensas se pulverizan y el joven entra en un proceso de enajenación psicotica, pero eso es otra cuestión.

Es esta forma, el adolescente aparece con tristeza, deja de arreglarse, se abandona físicamente, se viste mal, lo peor de todo esto es que es interpretado como un fenómeno de moda por sus familiares y hasta por profesionales sin conocer la verdadera esencia del fenómeno.

Su conducta se altera, generalmente hacia la agresividad, su concentración falla, sus estudios empeoran, en ocasiones se ve impulsado a beber alcohol o consumir drogas, con lo que calma inicialmente la angustia provocada por la enfermedad, pero con un mal destino sin dudas.

En casos extremos llega hasta el suicidio, inexplicable generalmente para familiares y amigos.
Otros casos, cuando en el adolescente predominan ciertos elementos constitucionales, aparecen las fobias, en general referidas al propio cuerpo (dismorfofobias) Se ven flacos, delgados, gordos, narigones, de mal andar, con deformaciones locales y piensan que todo el mundo los mira por eso, comienzan a aislarse, no salen, entrando paulatinamente en el peligroso mundo de la depresión secundaria.

En otros casos, aparecen las fobias a enfermarse, el temor al SIDA en la época actual, el temor al cáncer. Otros, menos afortunados, comienzan en esta edad a sufrir crisis de pánico, estados o ataques inesperados, con temor a descomponerse, palpitaciones, traspiraciones, sofocación, miedo a enloquecer, a perder el control de si mismo y hacer el ridículo.

A posteriori, y especialmente en las mujeres, luego de algunas crisis de pánico se va desarrollando el síntoma de la agorafobia, o sea que van dejando de salir por la calle, por temor a descomponerse, concurrir a lugares públicos o viajar en transportes, confinándose a sus casas y desarrollando un cuadro depresivo que a veces culmina con la ingestión de alcohol, el abuso de drogas cuando no con el suicidio.

Dr. Oscar R. Carrión